Horrores justificados por una bandera. Orgullos asesinos por tres colores y un escudo. La sin razón se adueña de nuestra conciencia, la anula.
En este mundo, donde el lugar de nacimiento puede ser una bendición o un castigo. Es en este mundo donde la ceguera se apodera de nosotros y solo vemos aquello que nos enseñan. Aquí, se arrebatan a diario miles de vidas por la decisión de unos pocos.
No me siento representado por ningún color, el mundo no tiene bandera ni escudo, ni los necesita.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario